¿Cómo cerrar un ciclo en mi vida?

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¿Cómo cerrar un ciclo en mi vida?

Los ciclos son secuencias que conllevan un inicio, un desarrollo y un final, esto es parte del diseño universal. En la naturaleza todo es cíclico, las estaciones, el nacimiento de las flores, de los animales, el comienzo y el final de las relaciones, por ende, debemos internalizar que aunque queramos que una situación determinada dure para siempre, posiblemente no será así.

A muchos nos aterra cerrar un ciclo y huimos de hacerlo, porque le tenemos mucho temor a encarar los fantasmas internos, esas voces que aparecen cuando estamos solos.

Para cerrar un ciclo resulta positivo reconocer lo vivido, y preguntarse:

¿cuál es la influencia que esas experiencias han dejado en mi vida?

Y dejar de preguntarse ¿porque a mí?  y más bien reformular la pregunta: ¿Para qué sucedió?

Pensamos que cerrar un ciclo es hacer borrón y cuenta nueva, pero eso en realidad no funciona así, de hecho nos aleja de trabajar el cierre. Hay que permitirse vivir el cierre, vivir el dolor y  llorarlo por un tiempo "determinado".

Dependiendo de la situación, sobre todo cuando hablamos de rupturas amorosas, mudarse de un sitio o  emigrar, estamos hablando de años y años de costumbres, memorias y recuerdos, por ende, debemos darnos ese tiempo para vivir el duelo asociado a todas esas costumbres que ahora quedarán atrás.

No hay un tiempo exacto para la vivencia del cierre, no es ni mucho ni poco... es decir, ni quedarse en el drama por años, ni andar fingiendo por la vida que estoy perfecto y nada me pasa.

Entonces, ¿Que podemos hacer para ayudarnos a cerrar un ciclo adecuadamente?

Primero te quiero presentar algunas consideraciones:

Cuando te sientes estancado y esos recuerdos del pasado te siguen haciendo daño, e interfieren en la vivencia del día a día y de esa nueva vida que se está manifestando, y ves que tus pensamientos y palabras están guiadas por la queja, el lamento y el recuerdo doloroso de lo que pudo ser y no fue... es allí cuando debes accionar.

 Tomar la decisión  de guardar el "drama" en el baúl. Dejar de ver tu vida como una telenovela y tomar la decisión de "confiar" que cuando una puerta se cierra, otras se abrirán para ti.

Asumir que lo sucedido es parte de lo que te tocaba vivir, y que para salir de ese estado de "lamento boliviano" deberás hacer algo al respecto, como por ejemplo:

  1. Tomar Acción
  2. Declarar internamente que vas a hacer lo necesario para cerrar este ciclo, tomándote tus tiempos.
  3. Ritual: Hacer algunos rituales para ayudarte con el cierre final.

 

Los rituales nos guían a hacer las paces con la pérdida y agradecer la vida que tenemos aunque no sea perfecta.

Un buen ritual (o herramientas de crecimiento personal) ayudan a liberar el espacio mental, y te animan a guardar en un cajón o en un baúl todos esos recuerdos, para permitir abrirte a un canal de abundancia y así vivir nuevas experiencias.

Un buen cierre está ligado al agradecimiento. Un mal cierre está vinculado al resentimiento o a la negación, energías negativas que atraen más de lo que no quieres.

Los rituales para el cierre de ciclos que te quiero recomendar el día de hoy son los siguientes:

  1. Escritura terapéutica, (la carta de despedida de tu vida anterior), aquí la invitación es a que te sientes un buen rato, por la noche o cuando no vayas a tener interrupciones, y escribas todo lo que se te pase por la mente, lo bueno y lo malo de esa vida que quedó atrás. Te vas a desahogar escribiendo, vas a hacer catarsis, llorar, agradecer por lo vivido, escribir sobre las personas de ese pasado..., las que catalogas como buenas y no tan buenas.

Luego puedes hacer lo siguiente: guardar la carta para leerla más adelante, romperla en mil pedazos o hacer el ritual de quemarla y permitir que el fuego haga su trabajo de transmutación.

Con el fuego, vas a ayudar a que las energías estancadas y negativas se transformen y es importante que independientemente de lo que decidas hacer con la carta, al finalizar este proceso, procede a hacer una plegaria y pídele  a Dios que te guie y te permita ver la grandeza de lo bueno que está por venir a tu vida. (si vas a quemar la carta, hacer este ritual con mucho cuidado, en un sitio seguro, deseable, un sitio abierto y sobre un balde agua).

  1. Escritura terapéutica, (carta de bienvenida a tu nueva vida). Unos días después, es recomendable que cuando estés de ánimos, tomes un cuaderno y arranques a diseñar esa vida que deseas vivir, aunque las condiciones que tengas en este momento no sean las más idóneas , de hecho cuando no tienes las condiciones ideales es cuando te puedes sentar a diseñar las experiencias que más deseas, y sobre todo, ponerle foco a esos deseos que están en tu corazón, reconecta inclusive con aquellas cosas por las que alguna vez sentiste pasión, y revisa si hay algo de eso que desees incluir en tu nueva vida.

Esta carta debe ser diseñada y escrita en tiempo presente y en positivo, nunca en negativo. Léela todas las noches antes de irte a dormir para que el subconsciente haga su trabajo.

  1. Limpieza mental - trata de identificar los momentos en que te veas pensando o lamentándote por el pasado y cuando eso suceda, hálate la oreja y pregúntate:

¿En que debería estar pensando para construir mi nueva vida? seguramente, mis pensamientos deberían ser distintos a estos.

Y por último, busca nuevas herramientas que te ayuden a pensar en positivo: nuevas lectura, libros, videos de motivación en youtube, podcast, eres tu el responsable de nutrir la mente, así que manos a la obra.

Un abrazo,

Laura.

           

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